martes, 19 de octubre de 2010

Para Llegar A Ser Tú Mismo


Para llegar a ser nosotros mismos, antes que nada debemos llevar a su realización a cada uno de nuestros cuatro egos. El Ego corporal debe conocer el agradecimiento que significa ser consciente de la impermanencia de la materia, del milagro que es la vida y del inconmensurable valor que tiene cada segundo. El Ego libidinal debe conocer la satisfacción, satisfacción que significa la eliminación de deseos parásitos, la libertad creativa y la aceptación del placer genuino. El Ego emocional debe conocer la paz, paz que significa el perdón universal (para el iniciado, mirar, escuchar, olfatear, tocar y gustar es bendecir) y la unión caritativa con las fuerzas positivas del mundo. El Ego intelectual debe conocer el silencio, silencio que significa el fin del diálogo espectador-actor. En resumen, las cuatro palabras fundamentales de la magia: querer, osar, poder, callar.

Alejandro Jodorowsky, en “Cabaret místico” (Ed. Siruela)


viernes, 1 de octubre de 2010

LA GRAVITACION


Pon tu mano en un horno caliente durante un minuto y te parecerá una hora. Siéntate junto a una chica preciosa durante una hora y te parecerá un minuto. ESO es la relatividad. La gravitación no puede ser la causa de que la gente se enamore.

martes, 28 de septiembre de 2010

Hay que empezar




En un lugar en oriente, había una montaña muy alta y con su sombra tapaba la aldea. Y por ello los niños crecían raquíticos. Y una vez un viejo, el más viejo de todos, se va con una de esas cucharitas chinas de porcelana y sale de la aldea.

Y le dicen los otros:

-Adonde vas viejito.

-Voy a la montaña.

-Y a que vas.

-Voy a mover la montaña.

-Y con que las vas a mover.

-Con esta cucharita.

-Jajaja, Nunca podrás.

-Si, nunca podré, pero alguien tiene que comenzar a hacerlo.

Alejandro Jodorowsky


Todo es para bien


En un pueblo se mueren todas las gallinas y preguntan al sabio los motivos. Él les responde que todo es para bien. Poco después los perros quedaron paralizados y el sabio volvió a contestar que todo era para bien. A continuación los fuegos se apagaron, el volvió a repetir que era para bien.

Llegaron más tarde unos ladrones muy peligrosos que no tenían escrúpulos en matar. El cabecilla se detuvo y observó que las gallinas estaban muertas, los perros paralizados y no había humo en las chimeneas. Se preguntó ¿Qué sitio es este? Y siguieron su camino sin entrar en ese pueblo.